01. Empieza por tus movimientos reales
Antes de elegir una bonificación, comprueba a qué ataque afecta y cómo se activa. Un número grande no ayuda a un movimiento que no utilizas.
- Lee juntos la descripción del movimiento y los requisitos de la mejora.
- Comprueba si una bonificación se aplica a un ataque activo o a otro efecto.
- Compara un cambio cada vez para mantener claro su propósito.
02. Haz sitio para sobrevivir
Si los enemigos acortan distancias con frecuencia, piensa en el movimiento y la supervivencia antes de añadir otra bonificación de daño.
- Identifica el problema que terminó o puso en peligro tu última partida.
- Compara las opciones de daño, movimiento y defensa frente a ese problema.
- Una mejora útil encaja tanto con tus movimientos actuales como con tu forma de jugar.
03. Comprueba los requisitos de evolución
El proyecto incluye evoluciones, pero los requisitos pueden variar. Lee las condiciones que se muestran para el Pokémon seleccionado.
- No des por hecho que todos los Pokémon evolucionan al mismo nivel.
- Consulta la interfaz actual para ver los requisitos de desbloqueo y evolución.
- Revisa tu plan cuando haya nuevos movimientos u opciones disponibles.